top of page

Topuria vs Gaethje: Decretar como puerta de entrada al Delirio Narciso


Al mirar las preparaciones del peleador Ilia Topuria, no solamente hablamos de atmósferas cargadas de sugestividad grandiosa, sino de la normalización de escenarios negadores de realidad. Se plantea lo delirante como un rito mesiánico, necesario, para el éxito.


Soy extremadamente consciente del fanatismo que promueve en lo más primitivo de la masa social, este tipo de mecanismos. Hoy, más que nunca, la creación de un aura mágica, es algo que exprimen, no solo los líderes, para la amplificación de un carisma fuera de las lindes de lo mensurable, si no, cualquier aspirante mediocre al poder y la fama.


Pero, no es menos cierto, que el contagio social, opera fuera de toda razón lógica, y alcanza su zenit en un delirio compartido, que se siente sin pruebas y en cuyo seno, el cuestionamiento o la duda, se viven como traición.



Derrota de Ilia Topuria vs Justin Gaethje
Derrota de Ilia Topuria vs Justin Gaethje

Mediante los ritos de Topuria, el antes queda transformado en el después de una batalla y los resultados se celebran en vísperas, de oposición al juego. Dado un escenario tal, ser vencedor, cobra, necesariamente, el peaje de ofender a los Dioses y, a algunos mortales. Apearse de la humildad de tal modo, para jugársela, al milagro de alterar el curso de la historia y los acontecimientos, fomenta necesariamente de fondo, la angustia de caída.


Sabemos lo difícil que resulta ser humano, en cualquier contexto y, no podemos pretender que un pelador, sostenga una psicología desprendida de su ego, de otro modo no contariamos con su disposición para el combate. Pero la invencibilidad no existe.


Aunque, Ilia Topuria cuenta con aficionados que se comportan como legión de un credo, también cuenta con numerosos detractores en el deporte. Para los que, la medida jactanciosa y la exposición arrogante, ha sido la carta de presentación que llevaba aparejado, conjurarse contra él y desear su caída.


Por supuesto, no me refiero a los que simplemente, desprecían el juego, por apartar de la vista, una violencia que luego abrazan a hurtadillas. Ni de los envidiosos, víctimas en sí. Sino de quienes pedimos de un deportista en cualquier modalidad, inclusive, la más liminal, un resplandor humano.


En este caso, yo, soy de las que pienso que en todo puede haber lugar para poesía, y, también en un escenario caótico y salvaje como este. Ilia Topuria es el símbolo de todo lo magnificado, el arquetipo de una generacion narcisista que todo lo aspira y todo lo vende, afincada en la vanagloria y la postproducción.


Pero, por otro lado, Justin Gaethje, además de ser convocado como símbolo americano, en este caso, es un símbolo más amable y cercano. Porque nos recuerda al bombero, o a un gladiador moderno, aguerrido pero humilde, un símbolo que queremos ver triunfar, aquellos otros, que anhelamos verdad. Esta, fue a mí entender, la otra batalla, y esa, su poesía: el retorno a la auténtica belleza, la de lo creíble.


Y eso es lo que me interesa.



¿Cuál ha sido la debilidad de Topuria?


En este caso, la exhibición de decretos con ánimo místico, no logra convencer a quien entiende con precisión o vocación autentica, lo que significa la espiritualidad genuina. No dudo de la fe de Topuria, dudo de un sistema que no engrana en su estructura de personalidad.


Bien mirada, su filosofía de éxito, que por cierto, negaba con la vehemencia de lo innominado cualquier posibilidad de fracaso, ha sido el blanco perfecto, su vulnerabilidad sobreexpuesta, a ciegas y sin darse cuenta.


Hablo de la debilidad narcisa. Los decretos y visualizaciones no son otra cosa, que la puerta de entrada o el sumidero de salida de un planteamiento narcisista, y si bien, esta eleva la sensación de seguridad personal, lo hace fuera de razón. Negando lo que nos conecta con lo humano, la vulnerabilidad. Seguramente, mis pacientes lo entiendan.


La posibilidad de fracaso que, si bien, aterra, solo puede abolirse, quedando ciego.



¿Por qué Topuria fue derrotado por Gaethje?


Topuria fue al combate en un esplendor físico, jamás exhibido con anterioridad. Incuestionables son, su capacidad de sacrificio, su disciplina, su profesionalidad o la brillantez de su técnica. No pienso que su derrota le haya llegado por descuido de todo lo nombrado. En mi opinión, es su psiquismo lo que ha quebrado.


Desde mi punto de vista, su fe era tan fuerte como frágil. Además, estaba vinculada a una relación de dependencia, que había sido muy expuesta. La idea de sí mismo, se arraigaba en el refuerzo de una dinámica de pareja que fue rota, hace, relativo poco tiempo. Dudo, con seriedad, que Ilia Topuria haya procedido con el esmero de su entrenamiento físico, a su entrenamieto y recuperación psicológica. Ni llevado a cabo el proceso necesario y suficiente. La desatención de Topuría ha sido psico-emocional.


Creo, que en esta ocasión, a Ilia le ha vencido Ilia, además de su contrincante, pero esto, después. La pérdida de control sobre su mundo, según él lo había concebido, deja en falta, un ámbito de seguridad invaluable, para la salud, estabilidad emocional y su autopercepción.


El éxito previamente obtenido, mediante un sistema, consistente en la visualización que, como explico, es por principio precario y negador del fracaso, ha dado lugar en el medio y largo plazo, a una desproporción de fe e ilusión de control, rayante en delirio. Donde por ende, precisaba de realidad, para depurar estrategia y previsiones realistas.

Además, es muy común que la psique de los peleadores, contrariamente a la representación de sus portentosos físicos, sea frágil y suelen combatir dicha fragilidad de una manera desordenada, superficial y a veces, arrogante, que puede intimidar pero, hace más humillante la anticipación de una derrota y su sombra.


Es realmente posible, que la fragilidad de Ilia Topuria se hay visto agravada ante un oponente del tipo Gaethje, terreno y mucho más sólido mentalmente, porque esta pelea era lucha de dos elementos distintos: cemento vs magia.


Ilia no logró sugestionar a Gaethje, no olvidemos que psicologica y emocionalmente, una pelea comienza mucho antes del octógono, y en esos preludios el pelador es caldeado positiva o negativamente.



¿Qué le pasará a Ilia en el futuro?


Lo que sucederá con Ilia Topuria en el futuro, pasa en gran medida, por lo que Topuria pueda aprender y transformar después de esta experiencia aleccionadora y traumática. Va a necesitar, eso es seguro, un cambio radical de paradigma, si desea prosperar.


La humillación, con que la derrota ha quedado revestida, es consecuencia de la producción de un mito aventurado, que no ha soportado las pruebas de realidad de manera ordenada y orgánica. Ilia Topuria alimentaba su propia mitología con triunfos que se sentían logrados, sin haber sucedido aún. Para el imaginario social, en parte, la confianza era creer en esa magia.


Además, Ilia no puede retornar a la seguridad basada en ser invicto, una vez se atraviesa esa frontera, lo que sea que se construye debe ser, cierto y fortaleza mental.


Dicho esto, y aunque podría prolongarme, no deseo exponer de más, otras tantas fragilidades que han quedado sobre la mesa y a vista de un buen analista. Por el contrario, deseo su pronta recuperación y que sea capaz de recomponerse con tierra dura. Así mismo, deseo aprovechar para reivindicar la necesidad de tomar con la seriedad que merece el trabajo mental, y no despreciar el papel de lo psicológíco sobre el reinado físico.





Sortear la derrota es hasta cierto punto azaroso, solo de enfrentarse a ella, nace la autentica fortaleza.

 
 
 

Comentarios


bottom of page